miércoles, 1 de julio de 2015

PSICOLOGÍA Y BOLSA

Siempre he estado de acuerdo con la línea de pensamiento que afirma que las actitudes de cada persona frente a lo que les acontece, constituyen la diferencia fundamental entre la gente que tiene éxito en la vida y las que no lo tienen.

Un paso previo a esta línea de pensamiento es determinar qué es el éxito para cada persona. Para unos será tener dinero, para otros será tener amor, para otros dedicarse a la profesión que uno ama, para otros sacar adelante un proyecto empresarial, para otros ver crecer a sus hijos en un ambiente sano, etc… y para la mayoría será una mezcla equilibrada de todo lo anterior.

Pero sea cuál sea el éxito para cada uno, estoy firmemente convencido de que mucho más allá de la suerte, lo que es más determinante para alcanzar lo que uno se propone son las actitudes con las que afrontamos los avatares de la vida.

Y una de las formas más clásicas de tener una actitud que nos aleje de nuestras metas es echar la culpa a los demás, en lugar de analizar nuestro propio comportamiento ante lo que nos ocurre y pensar qué otras actitudes podemos tomar para superar las adversidades.

Sin embargo esta actitud de echar la culpa a los demás está tremendamente extendida en nuestro mundo.

Los chavales, ya desde pequeños sueles decir “he sacado un 7” ó “me han suspendido”. Pensadlo. Cuándo sacan una buena nota lo “han conseguido ellos”… es gracias a su esfuerzo. Cuándo sacan un suspenso “ha sido otro el que se lo ha puesto”… no ha sido por falta de esfuerzo. No se preguntan si han podido esforzarse más, no se preguntan si han hecho ejercicios de refuerzo, no se cuestionan lo que hicieron para tratar de resolver sus dudas… no… la culpa es del profesor que no se explicó bien.

En la empresa si se pierde cuota de mercado es culpa de la feroz competencia. Y si se gana cuota es mérito del equipo. Es igual que los niños con los exámenes. ¿Y qué hay del producto?. ¿Son los costes suficientemente bajos como competir en condiciones?. ¿Qué hay del plan de marketing?. ¿La fuerza de ventas es la adecuada?. ¿Hemos establecido una relación de confianza con nuestros clientes?. Igualito que los niños: “he sacado un 7” y “me han suspendido”.

¿Y qué decir de los políticos?: los mercados castigan a Grecia. Yo nunca he conocido a “un mercado”. Conozco a gente que compra o vende renta fija y que se fía o no de un gobierno. Es también típico de los nacionalistas usar el victimismo acusando al Estado opresor… y el mensaje cala a pesar de las vergüenzas de los políticos locales. Y en la política nacional se nos llena la boca de regeneración democrática y no hay algo tan básico como la separación de poderes, que es lo único que nos puede permitir librar de verdad y de forma duradera la corrupción. Echamos la culpa a los corruptos y no nos preocupa votar a quien contamina el poder judicial llenándolo de gente controlable por el poder ejecutivo.

Pero Álvaro… ¿se te ha ido la olla?. Un poquito, pero ahora voy a lo que nos ocupa: la bolsa y las inversiones.

Lo mismo lo mismo que vemos con los niños y su “he sacado un 7” ó “me han suspendido”… lo mismo ocurre en la bolsa. Cuando se gana dinero es porque somos unos fenómenos con nuestra estrategia y cuando se pierde dinero es por los malditos especuladores que “han tumbado la bolsa”. O por los griegos… ó porque ha habido un terremoto en Japón… ó porque la guerra en Oriente Medio se complica… ó porque un banco ha quebrado…

Y eso que las curvas en la bolsa no han hecho más que empezar.

Estas bajadas son muy oportunas para pararse y pensar. Hemos pasado de rentabilidades anuales del 15% a rentabilidades del entorno del 5%. Y hay muchos que se duelen. Por perder ese 10%... a pesar de que en el año siguen en positivo.

Es una oportunidad de reflexionar para conocernos a nosotros mismos. Porque sólo desde el conocimiento de uno mismo podemos tener éxito. Hace ya tiempo hablaba sobre la psicología a la hora de soportar las pérdidas. Merece la pena recordarlo:

Reflexión número 1:  sobre el umbral de riesgo de cada uno.

  • Hay personas que inmediatamente asimilan como “propias” cualquier ganancia. En consecuencia cuando llegan las bajadas les duele todo aquel euro que ha bajado desde el máximo. A esos les duele la caída del 10%.


  • Hay otros que miran un poco más allá y asimilan como propias las ganancias a cierre de mes. Así una subida y caída posterior dentro del mismo mes no les duele. Pero si les duele la caída dentro de un mes natural, porque es lo que anotan en sus hojas de cálculo y lo ven físicamente.


  • Otros miran más allá y asimilan como propios los cierres de año. Si en mayo-junio su cartera cae un 10% no les duele porque ven que en año ganan. Sí les dolería una pérdida en el año… especialmente si esta es intensa (tipo 2001 o 2008).


  • Y hay otros que miran aún más allá y ven el promedio histórico. Si un año pierden un 40%, pero ven que su promedio histórico es de un 10% de rentabilidad, no se preocupan y lo ven como una gran oportunidad de inversión porque están convencidos de que el mundo no se acabará al día siguiente y que volverán al promedio del 10%. Ojo, cuando hablo de “promedio histórico” que contenga al menos un ciclo económico completo, con sus crisis incluídas… 10 años al menos.


Cada uno debe saber en cuál de estos grupos está.

Los llamados “manos débiles” están en el primer grupo, las “manos fuertes” en el cuarto. No es malo ser mano débil. Lo malo es serlo y no reconocerte como tal. No es algo despectivo, en general un trader debe considerarse mano débil y debe operar como tal. Lo que es suicida es ser mano débil y considerarte fuerte: te romperás tú sólo.


Reflexión número 2: sobre los condicionantes personales.

Puede que mentalmente te sientas mano fuerte, pero que tus circunstancias personales no te lo permitan.

Puede que tu pareja quiera tener hijos y comprarse una casa más grande. En ese caso vas a necesitar tu dinero dentro de X años…. y no puedes permitirte ver menguar todo tu dinero un 50% por más que tu media histórica sea del 10%.

Puede que tengas tu cartera como un complemento a tu pensión y no puedas permitirte una caída del 50%... en ese caso debes calcular cuál es la proporción adecuada de asignación de activos a renta variable. Y no pasarte porque si no, te verás expulsado del mercado. Y no será culpa de alguien de fuera, ni de los griegos, ni de los políticos que suben los tipos de interés… será culpa tuya por no haber reconocido tu perfil de riesgo y tus necesidades personales a medio plazo.

Por otra parte puede que tengas tu necesidad de vivienda resuelta, tus hijos crecidos, tu trabajo medianamente seguro y no necesites el dinero para nada. En ese caso sí puedes –por tus circunstancias personales- poner el 100% de tus ahorros en renta variable. Bueno, pues en ese caso atiende a lo que indicaba antes de cómo funciona tu cerebro cuándo llegan las pérdidas y gradúa en función de ello la exposición a renta variable.

Conclusión: este ha sido uno de los mensajes constantes de este blog: conócete a ti mismo y prevé tus necesidades futuras, así sabrás cuál es tu verdadero perfil de riesgo. Estas caídas no son más que una oportunidad para reflexionar sobre nuestro verdadero perfil.

Porque por otra parte no está ocurriendo nada que no se supiese que iba a ocurrir: ya lo avisaron los gestores de Bestinver en su conferencia anual para inversores. Dijeron que el escenario de “default” griego era el más probable y que la salida del euro era otro escenario diferente no tan probable (así lo entendí yo).

Sed buenos… si podéis,


17 comentarios:

Miguel Illescas dijo...

Buena reflexión, y me uno a tu definición de manos fuertes y manos débiles, que pueden estar condicionadas por su capital o por su aguante psicológico.
Un saludo.

Alvaro Musach dijo...

Operación corporativa en Exmar. Sube un 12%. Otro acierto de la OCU.

Para contrapesar: lo del fondo brasileño de renta fija... un pestiño.

Josep dijo...

Hola. Yo soy novato así que aún no sé exactamente si soy mano débil o mano fuerte. Sólo sé que me alegro que baje la bolsa si quiero comprar pero también me gusta que suba una vez comprado.

Un saludo

inversorsensato dijo...

Excelente reflexión, Álvaro.
Feliz verano!
Un abrazo,

Alvaro Musach dijo...

Josep, el mercado, el tiempo y la vida te dirá que clase de inversor eres.

Lo que dices es lo que piensan el 90% de las personas:que lo que han comprado suba y lo demás baje. Pocos desean que lo que han comprado baje para poder comprar más acciones a menor precio

Cazadividendos dijo...

Pues sí, la mayoría de los que leemos estos blogs decimos que vamos a largo plazo y que queremos que bajen las cotizaciones para comprar más generadores de rentas pasivas, pero cuando hay una correccion fuerte nos tiemblan las calandracas.

Para mi lo importante es que el dinero de la bolsa no sea el dinero del día a día. Con eso, si eres capaz de convencerte de que una caísa es temporal y se recuperará lo tienes todo hecho. Porque si no estás convencido intentarás "arreglarlo" y no hay nada peor que no saber a que juegas y cambiar las reglas del juego a media partida.

Un abrazo, Álvaro, me ha gustado mucho el artículo.
CZD.

Josep dijo...

Hola Álvaro!

Excelente reflexión.Curioso porque esta semana también le he dado algunas vueltas al tema...

En política no entraré. En la bolsa es importante conocer tu perfil psicológico inversor y alinear camino y objetivos.En mi caso sólo ha servido la prueba y error,revisando cada palo. Personalmente soy un inversor value a L/P.

Esperando que pueda servir de ayuda y que otros no cometan los mismos errores que yo,resumo lo aprendido :

-Pagar por una empresa lo que vale.Si es cojonuda pagar su precio y ni un céntomo más,si es buena buscar descuento y si es normalita mucho descuento.

-Invertir con la debida diligencia.Análisis de empresa, competencia, indústria y coyuntura.

-Cuidado con los consejos.Por ejemplo,OCU e internet me han aportado buenas ideas y aunque eran buenas empresas muchas veces entraba a precios incorrectos.

-No revisar la cartera y el mercado continuamente,ni seguir demasiadas webs o blogs,se pierde perspectiva,en mi caso limitado a 4 y 4 (el inversor prudente incluido,off course :)

-Impedir que el ego y la codicia se interpongan.Tomar las decisiones de inversión pausadamente y después de analizar si hay algún sesgo cognitivo que afecte el criterio.

Y quizás lo más importante,paciencia : "Money is maked in de waiting,not in the buying,not in the selling" Charlie Munger.

Salu2 Cordiales y perdón por el rollo.

Javier Peñas dijo...

Una entrada muy bien argumentada y que, por tanto convence y es útil. Gracias, Alvaro, por dedicar tu tiempo a escribir sobre algo que, aunque en su mayor parte es sabido, necesitamos que una y otra vez nos lo recuerden.

Un saludo

ngr dijo...

Solamente darte la enhorabuena por tu excelente entrada.
Sigo tu blog fielmente.
Un saludo.

Títere... ¿con cabeza? dijo...

Hola Álvaro, ya hacia tiempo que echaba de menos una entrada tuya de "las clásicas", de las que nos recuerdan lo que hay que hacer y sobre todo, lo que no.
Gracias a entradas como esta y a TODO tu blog, creo que soy una persona bastante sensata en esto de la inversión y medito mucho cada jugada (que por otro lado no son muchas).
Siempres me haces reflexionar con cada nuevo comentario y aunque soy aún nuevo en esto de la inversión (hace solo un año que empezé en serio), creo que tengo una base de prudencia bastante sólida, en gran medida gracias a tus consejos.
Como siempre mil gracias por tu trabajo desinteresado y por seguir activo por la web. Siempre es un placer leerte.

Sui Iuris dijo...

Muy buena entrada, de esas que sirven como retroalimentación periódica para mantenerse firme en el camino.

Como a casi todos los que un día se acercaron a la bolsa por primera vez, el trading ejerció en esos desorientados albures como la luz con las polillas. Afortunadamente tardé poco en darme cuenta que la estrategia no se adaptaba a mi perfil (supongo que porque mis resultados, aunque sin perdidas, fueron suficientemente modestos como para no compensar el estrés...).

La peor época fue quizás la intermedia, cuando traté de mantener una estrategia mixta, supongo que porque la parte B&H me daba la falsa sensación de no ser mano débil, creencia que como bien comentas es nefasta para el trading. Afortunadamente tampoco se prolongó mucho ni me generó disgustos, pero si sirvió para replantearme las bases (en gran parte por blogs como este) y establecer un sistema sencillo, de dividend growth investing como el que seguimos muchos en la comunidad, con un cálculo de riesgo adaptado a mis circunstancias.

Lo que más ha contribuido a sentirme cómodo y mantener la disciplina ha sido asumir mis limitaciones y trazar objetivos razonables, olvidándome de cantos de sirena para acelerar el proceso. Obviamente no soy Buffet ni Muncher, así que me conformo con leerlos y tratar de aprender de ellos, no de fantasear con emularlos. Y la gran diferencia con los periodos anteriores es la tranquilidad con la que afronto los vaivenes del mercado. Y como en cualquier actividad con componente de emociones adictivas, cuanto menos opero (cuanto menos vendo en realidad) y más me dedico a hacer eso que decía Muncher, dejar mis acciones quietecitas haciendo lo suyo, menos necesidad tengo de hacerlo.

Dividendos y Trading dijo...

Muy interesante el planteamiento psicológico de nuestras inversiones.

Alvaro Musach dijo...

Hablando de psicología y bolsa: tal y como puse en los comentarios de la pasada entrada, decidí hacer una entrada en junio, otra en julio y otra en agosto.

La de junio fue para Vodafone y por primera vez (poca cosa) BME.

Hoy he completado la posición en Vodafone. Es (muy) posible que el fin de semana los griegos digan NEIN... y que la bolsa se hunda el lunes... pero tenía la orden puesta a 2,30 y por muy poquito pero "la bola entró".

Ahora quieto hasta Agosto... en dónde con un poco de suerte estaré en Pontevedra relajadito contemplando el mar y deseando que algo se hunda para hacer mi tercera entrada seguida.

Igual me equivoco... pero "Me estoy poniendo".

Cazadividendos dijo...

Tanto pensar en los griegos y me he olvidado de hacer la transferencia a Clicktrade para una posible compra, si los griegos dicen NEIN el domingo :)

Alvaro Musach dijo...

Eso es lo que nos pasa a los frikis que nos da por escribir un blog... que de tanto pensar en escribir al final nos despistamos en lo que tenemos en el día a día.

Besitos,

Antonio dijo...

Una vez más otra buenísima entrada de las que son esencia en el blog y me gustan tanto a mí, psicología. Me ha recordado en cierto modo a como decía Robert Cialdini en su libro Influencia, la tendencia que tenemos a la asociación con nosotros de los acontecimientos y noticias buenas, y como tratamos de desvincularnos de las malas. Como has comentado con el caso de los estudiantes o como cuando gana nuestro equipo de fútbol y decimos hemos ganado, y cuando pierde decimos han perdido.

Vaya vaya Álvaro...veo que has aprovechado bien las pequeñas curvas y has salido de compras a las rebajas. Yo como comenté compré un articulo que me gustaba mucho y lo rebajaron algo pero aún estoy como en el corte inglés a las rebajas del 70% o al menos el 50%, las del 15% por ciento se me hace poco jejeje estos porcentajes no literalmente espero que se entienda el concepto.

Pd. Ya nos queda menos para las vacaciones si sobrevivimos a esta ola de calor, una entrada interesante para el blog sería ese encuentro con el gran Roberto Carlos, porque ya se sabe que galicia calidade jaja.

Saludos a todos y disfrutar del verano.

Adolfo Ruiz dijo...

Esa misma idea de hacer propios los logros que no son tales puede ir un poquillo más allá. En esta charla de TED se hace una reflexión al respecto: http://www.ted.com/talks/paul_piff_does_money_make_you_mean

Por otro lado, en Grecia salió NO y los mercados (todavía) no se han desplomado.

Saludos,
Adolfo