jueves, 29 de marzo de 2012

DIVIRTIÉNDONOS CON LA SELECCIÓN DE VALORES - I

En las entradas anteriores recordábamos que para importes de renta variable inferiores a 50.000€ la mejor opción era la selección de fondos adecuados y para importes superiores una muy buena opción (seguramente la mejor) era copiar a los mejores gestores siguiendo las publicaciones trimestrales de sus fondos.

En esta entrada pretendo dar una serie de pautas para que aquellos enfermos bursátiles que no resistan la tentación de elegir ellos mismos los valores en los que invierten se equivoquen lo menos posible. Es divertido… pero suele salir caro. Por cierto, que nadie se sienta ofendido porque yo también me declaro enfermo bursátil

En primer lugar eliminemos las posibilidades de error

Como inversores prudentes que tratamos de ser, debemos en primer lugar evitar errores en la selección de valores. Por tanto aplicaremos algunas normas básicas:

  • No comprar empresas que estén en pérdidas.
  • No comprar empresas que tengan un PER a tres años superior a 14. Defino PER a tres años como el resultado de dividir la cotización entre el promedio del beneficio neto de los tres últimos años.
  • No comprar empresa cuya capitalización bursátil sea inferior a los 1.000 millones de euros.

Si cumplimos estas tres reglas ya nos habremos quitado de encima el riesgo de entrar en empresas potencialmente peligrosas. No escuchemos cantos de sirenas sobre el “potencial” de las empresas, etc… hay suficientes empresas en el mercado como para poder invertir prudentemente en otras empresas más serias que las que no cumplan estas tres simples reglas.

En segundo lugar, busquemos las cifras de la empresa

lunes, 5 de marzo de 2012

JUGANDO FÁCIL A ELEGIR VALORES

En la entrada anterior jugábamos a hacer de “analistos” y veíamos como la madre del cordero para prever la cotización de una empresa es la determinación de la previsión del beneficio futuro de la misma.

El mercado descuenta con su cotización un beneficio X; si el beneficio que estimamos nosotros es superior y acertamos entonces la acción subirá cuando se haga evidente que tenemos razón. Por el contrario si el beneficio es peor de lo que el mercado espera la cotización bajará.


Gestión activa vs gestión pasiva

¿Puede un inversor individual acertar más que el mercado y beneficiarse por tanto de un extra de rentabilidad gracias a la selección de activos?. O lo que es lo mismo: ¿es útil la gestión activa del patrimonio o es mejor una gestión pasiva replicando a un índice determinado suficientemente amplio?

Responder a esta pregunta es fundamental a la hora de elegir un sistema de inversión. Además la respuesta a esta pregunta tiene firmes seguidores en todos las posibles versiones de respuesta: hay fieles defensores de la gestión pasiva como forma de evitar los gastos de gestión producidos por absurdos cambios de valores y hay fieles seguidores “fundamentalistas” (por lo de análisis fundamental de empresas) que constantemente analizan cuentas, resultados y precios razonables de la acción cambiando de una a otra según ven más o menos valor….

¿Y cuál es mi opinión?

Por un lado no les falta razón a quienes dicen que el mercado ya descuenta suficientemente las noticias conocidas y que lo que valen las empresas es fruto del consenso del mercado. Esta sería una buena razón para la gestión pasiva.

Pero por otro lado no es menos cierto que hay gestores de fondos que de forma sostenida consiguen mejores resultados que el promedio del mercado. Son escasos y conocidos… pero los hay. A veces tienen años malos, pero en promedio mejoran al mercado sostenidamente. No puede ser casualidad. Esta es una gran razón para la gestión activa.