martes, 24 de enero de 2012

TEORÍA BÁSICA DE LA RENTA VARIABLE


Avancemos en el bloque final de lo que quería dejar escrito en el blog: la gestión de la renta variable.

Repasaremos inicialmente los vehículos de inversión adecuados en función del capital y luego nos divertiremos con las matemáticas en esta “teoría básica de la renta variable”.

Como siempre, trato de fijar el orden adecuado en las decisiones: primero tenemos que decidir cuál es nuestro riesgo, en función de él determinar qué cantidad de dinero ponemos en esto de la renta variable, después elegir en función de la cantidad económica cual es el vehículo adecuado que nos permita diversificar adecuadamente el riesgo y sólo al final elegir los activos concretos.

Supongamos que ya tenemos determinada la cantidad a poner en la renta variable. Bien, pues aprovecho para rescatar el gráfico del post “Carteras diversificadas para el pequeño inversor” y recuerdo que para garantizar una adecuada diversificación deberíamos acudir a fondos de inversión siempre que el capital sea inferior a 50.000€. Sólo aconsejaría entrar en acciones si el capital para este apartado es al menos de 50.000€ 



Supongamos que nuestro capital es inferior a los 50.000€. ¿Qué fondos elegiríamos?.

No hay una respuesta única. A mí me gustan los fondos de dos clases: