jueves, 27 de diciembre de 2012

BALANCE PERSONAL DEL AÑO 2012

Realizando el balance financiero del año 2012 no puedo dejar de sentirme satisfecho, tanto por el resultado alcanzado como por la forma de alcanzarlos. Es más, los resultados han sido clarificadores sobre lo importante que es la política de asignación de activos en la gestión de una cartera y la necesidad de que nos hagamos dueños de dichas decisiones y no esclavos del sentimiento de mercado que nos manipula y nos lleva a estar más o menos invertido en función de lo que chillen los medios.
A falta de un par de sesiones para cerrar el mercado mi resultado en 2012 sobre el total de mi patrimonio es de un +16,4%.
¿Satisfecho?. Por supuesto que sí. Es un resultado muy positivo medido sobre el total de mi capital en un contexto muy complicado en el que el Ibex está en algo menos del -4,6%... mejoro al IBEX en 21 puntos porcentuales ¡¡.
Pero más interesante que el resultado en sí es analizar cómo lo he conseguido. Veámoslo gráficamente para a continuación analizarlo punto a punto:


Analicémoslo por partes:
1.- Mejora del rendimiento sobre el IBEX por política de asignación de activos - I:

martes, 17 de abril de 2012

RESUMEN FINAL


Bueno ya llegamos a la finalización de lo que quería contar en el blog. No quiero ahondar especialmente en la selección directa de acciones –donde se puede sacar mucha punta al tema- porque una de las ideas capitales que trato de poner sobre la mesa es que no es –ni de lejos- lo más importante.

Mucho más importante es determinar el nivel de riesgo de cada uno de forma honesta, asignar capitales entre renta variable y fija de acuerdo a dicho nivel de riesgo, tratar “simplemente” de empatar la inflación en la parte de renta fija y diversificar adecuadamente en la renta variable. Y también es fundamental hacer las cosas en el orden adecuado y no al revés.

Os dejo un regalo final en forma de resumen de mis propuestas:


lunes, 16 de abril de 2012

DIVIRTIÉNDONOS CON LA SELECCIÓN DE VALORES- III

Para finalizar esta parte dedicada a la selección directa de acciones, vamos a analizar las acciones de Telefónica, Iberdrola, REE y Repsol de las cuales saqué una foto justo antes de esta Semana Santa. ¿Cómo de atractivas nos resultaría entonces cada una de ellas?. Este análisis nos valdrá para darnos una forma de comparar acciones.

Recordemos siempre que antes hemos tenido que (1) delimitar el capital que dedicamos a la renta variable según nuestro riesgo; (2) decidir un número mínimo de valores y sectores de forma que tengamos una adecuada diversificación y (3) aplicado unas reglas mínimas para eliminar “activos tóxicos” que nos puedan hacer un daño permanente a la cartera.

Las cifras que obtenemos de la OCU de la terna de acciones es la siguiente:

Cotización
Divisa
Nº acciones
TELEFÓNICA
12,24
4.563.996.000
IBERDROLA
4,295
6.066.316.000
REE
36,2
135.270.000
REPSOL
18,16
1.220.862.000



Beneficios
N-3 (2009)
N-2 (2010)
N-1 (2011)
N (2012)
N+1 (2013)
TELEFÓNICA
1,71
2,25
1,48
1,42
1,45
IBERDROLA
0,49
0,47
0,46
0,51
0,55
REE
2,62
2,88
3,27
3,57
3,94
REPSOL
1,27
3,84
1,80
1,90
2,02



Dividendos
N-3 (2009)
N-2 (2010)
N-1 (2011)
N (2012)
N+1 (2013)
TELEFÓNICA
1,15
1,40
1,60
1,30
1,30
IBERDROLA
0,32
0,03
0,03
0,03
0,03
REE
1,48
1,88
2,06
2,25
2,48
REPSOL
0,85
1,05
1,16
1,16
1,16




Estos serán nuestros valores base para los cálculos posteriores (datos de antes de Semana Santa).


En primer lugar veamos si debemos descartar alguna de las cuatro acciones por ser de las “peligrosas” que puedan provocar un daño permanente en el capital (si lo prefieren, veamos si son acciones para un inversor “prudente”):

domingo, 8 de abril de 2012

DIVIRTIÉNDONOS CON LA SELECCIÓN DE VALORES- II

En el post anterior nos divertíamos recogiendo las previsiones de resultados y dividendos de Telefónica, realizando dos escenarios (uno probable y otro pesimista) y calculando el beneficio teórico que obtendríamos en cada uno de esos escenarios. Concluíamos asignando un peso a cada escenario y calculando el TIR promedio-prudente.


Vemos las consideraciones a aplicar a dicho método.



En primer lugar, tenemos que poner sentido a las cifras de resultados y dividendos que hemos obtenido. Hay que ver que esas cifras sean sostenibles filtrando crecimientos imposibles de mantener o resultados extraordinarios, tanto en un sentido como en el otro. Por regla general no acepto ningún incremento sostenido para los años 3, 4 y 5 que supere el 20% del previo.

Adicionalmente vamos a ir midiendo como de fiable es nuestra valoración y cuanto riesgo asociado tiene. Propongo hacerlo midiendo diez apartados y construyendo un índice de riesgo:

1.- Cuanto de holgura tiene el PER a 3 años:

Con esta medida trato de penalizar a las empresas que tengan el PER a 3 años más alto.

  • Si el PER a 3 años es mayor de 14 daremos a este apartado un valor de 1.
  • Si el PER a 3 años es menor de 5 daremos a este apartado un valor de 0.
  • Si está entre 5 y 14 daremos un valor proporcional entre 0 y 1 [(PERa3años – 5)/(14-5)]

2.- Cómo de grande es la empresa:

Con esta medida trato de penalizar a las empresas que tengan la capitalización bursátil más baja.

jueves, 29 de marzo de 2012

DIVIRTIÉNDONOS CON LA SELECCIÓN DE VALORES - I

En las entradas anteriores recordábamos que para importes de renta variable inferiores a 50.000€ la mejor opción era la selección de fondos adecuados y para importes superiores una muy buena opción (seguramente la mejor) era copiar a los mejores gestores siguiendo las publicaciones trimestrales de sus fondos.

En esta entrada pretendo dar una serie de pautas para que aquellos enfermos bursátiles que no resistan la tentación de elegir ellos mismos los valores en los que invierten se equivoquen lo menos posible. Es divertido… pero suele salir caro. Por cierto, que nadie se sienta ofendido porque yo también me declaro enfermo bursátil

En primer lugar eliminemos las posibilidades de error

Como inversores prudentes que tratamos de ser, debemos en primer lugar evitar errores en la selección de valores. Por tanto aplicaremos algunas normas básicas:

  • No comprar empresas que estén en pérdidas.
  • No comprar empresas que tengan un PER a tres años superior a 14. Defino PER a tres años como el resultado de dividir la cotización entre el promedio del beneficio neto de los tres últimos años.
  • No comprar empresa cuya capitalización bursátil sea inferior a los 1.000 millones de euros.

Si cumplimos estas tres reglas ya nos habremos quitado de encima el riesgo de entrar en empresas potencialmente peligrosas. No escuchemos cantos de sirenas sobre el “potencial” de las empresas, etc… hay suficientes empresas en el mercado como para poder invertir prudentemente en otras empresas más serias que las que no cumplan estas tres simples reglas.

En segundo lugar, busquemos las cifras de la empresa

lunes, 5 de marzo de 2012

JUGANDO FÁCIL A ELEGIR VALORES

En la entrada anterior jugábamos a hacer de “analistos” y veíamos como la madre del cordero para prever la cotización de una empresa es la determinación de la previsión del beneficio futuro de la misma.

El mercado descuenta con su cotización un beneficio X; si el beneficio que estimamos nosotros es superior y acertamos entonces la acción subirá cuando se haga evidente que tenemos razón. Por el contrario si el beneficio es peor de lo que el mercado espera la cotización bajará.


Gestión activa vs gestión pasiva

¿Puede un inversor individual acertar más que el mercado y beneficiarse por tanto de un extra de rentabilidad gracias a la selección de activos?. O lo que es lo mismo: ¿es útil la gestión activa del patrimonio o es mejor una gestión pasiva replicando a un índice determinado suficientemente amplio?

Responder a esta pregunta es fundamental a la hora de elegir un sistema de inversión. Además la respuesta a esta pregunta tiene firmes seguidores en todos las posibles versiones de respuesta: hay fieles defensores de la gestión pasiva como forma de evitar los gastos de gestión producidos por absurdos cambios de valores y hay fieles seguidores “fundamentalistas” (por lo de análisis fundamental de empresas) que constantemente analizan cuentas, resultados y precios razonables de la acción cambiando de una a otra según ven más o menos valor….

¿Y cuál es mi opinión?

Por un lado no les falta razón a quienes dicen que el mercado ya descuenta suficientemente las noticias conocidas y que lo que valen las empresas es fruto del consenso del mercado. Esta sería una buena razón para la gestión pasiva.

Pero por otro lado no es menos cierto que hay gestores de fondos que de forma sostenida consiguen mejores resultados que el promedio del mercado. Son escasos y conocidos… pero los hay. A veces tienen años malos, pero en promedio mejoran al mercado sostenidamente. No puede ser casualidad. Esta es una gran razón para la gestión activa.

martes, 24 de enero de 2012

TEORÍA BÁSICA DE LA RENTA VARIABLE


Avancemos en el bloque final de lo que quería dejar escrito en el blog: la gestión de la renta variable.

Repasaremos inicialmente los vehículos de inversión adecuados en función del capital y luego nos divertiremos con las matemáticas en esta “teoría básica de la renta variable”.

Como siempre, trato de fijar el orden adecuado en las decisiones: primero tenemos que decidir cuál es nuestro riesgo, en función de él determinar qué cantidad de dinero ponemos en esto de la renta variable, después elegir en función de la cantidad económica cual es el vehículo adecuado que nos permita diversificar adecuadamente el riesgo y sólo al final elegir los activos concretos.

Supongamos que ya tenemos determinada la cantidad a poner en la renta variable. Bien, pues aprovecho para rescatar el gráfico del post “Carteras diversificadas para el pequeño inversor” y recuerdo que para garantizar una adecuada diversificación deberíamos acudir a fondos de inversión siempre que el capital sea inferior a 50.000€. Sólo aconsejaría entrar en acciones si el capital para este apartado es al menos de 50.000€ 



Supongamos que nuestro capital es inferior a los 50.000€. ¿Qué fondos elegiríamos?.

No hay una respuesta única. A mí me gustan los fondos de dos clases: