martes, 28 de julio de 2015

B&H vs VALUE (round final)

La anterior entrada despertó la curiosidad del amigo Roberto Carlos que me propuso realizar un buen ejercicio. Por un lado parece claro que el hecho de pagar dividendos es peor desde el punto de vista fiscal respecto a no repartirlo y vender una porción cuando necesites efectivo; pero por otro lado la estrategia Value tiende a rotar valores de forma más frecuente que la B&H, hecho que perjudica fiscalmente.

Así que la estrategia Value, sobre el papel, tiene una componente fiscal positiva (menor reparto de dividendos) y una fiscal negativa (mayor rotación de activos). El ejercicio propuesto era “simplemente” evaluar cual de las dos era más potente.

Y claro… cuando se junta un gallego profundo (Roberto Carlos) con otro de vocación (yo), la “discusión” cuestionó absolutamente todo y acabamos olvidando completamente el objeto de la misma. A favor indicar que el objetivo se amplió notablemente. En contra decir que cómo buen gallego, si alguien nos pregunta cuál es la respuesta a la pregunta original, responderemos al unísono: “depende”.

Os describo brevemente lo que hicimos y voy directamente a “nuestras” conclusiones, que serán discutibles y seguramente discutidas.

El método seguido fue el siguiente:

1.- Crear una hoja de cálculo en la que se calculase el capital disponible año a año durante 30 largos años, a partir de: un capital inicial de 100.000 euros, una TIR promedio anual bruta, una rentabilidad por dividendo bruta, el pago correspondiente de impuestos por los dividendos, una tasa de rotación y su pago correspondiente de impuestos por la rotación.

2.- Escoger algunas carteras representativas de la estrategia “Value” y de la estrategia “B&H”. Esta fue una de las dificultades y posiblemente lo más cuestionable del análisis efectuado.

  •  Como carteras Value, consideramos las nuestras particulares (en mi caso sólo la parte de RV pura), la cartera modelo de la OCU y los fondos de Bestinver.
  • Como carteras B&H consideramos una cesta de acciones españolas Ibex 35 (Abertis, Enagás, Gas Natural, Mapfre, Repsol y Telefónica) y también en modo simplificado la acción de Coca Cola.

3.- Tratar de averiguar las TIR brutas de cada una de las carteras escogidas. Esta tarea fue compleja, porque cada uno da los resultados de su forma y manera.

lunes, 20 de julio de 2015

B&H vs VALUE (round II)

En la anterior entrada repasábamos las diferencias y los parecidos de las dos estrategias. También se generaba un interesante debate en la sección de comentarios. Creo que el tema da para un poco más, así que continúo con este “segundo round”.

Decíamos ayer que las dos estrategias tienen algunos parecidos (ambas son siempre-alcistas) y varias diferencias (mayor rotación en la “value”, mayor dificultad en la “value”, mayor concentración por países en la “B&H”).

En el debate posterior destacaría tres temas. Voy con ellos:


1.- Sobre las estrategias mixtas:

Yo defiendo que las estrategias a mitad de camino no funcionan.

Os pongo un ejemplo de estrategia empresarial: la fabricación de automóviles. Tienes la estrategia de diferenciarte en producto y hacer el mejor coche ó la estrategia de diferenciarte en precio y hacer los coches más baratos.

Los que compiten en la primera estrategia (ser el mejor) son los fabricantes de Aston Martin, Rolls Royce, Ferrari ó en menor gama BMW y Mercedes. Aquellos que buscan hacer el mejor coche… cuyos compradores pagan un plus de precio por la marca. En esta estrategia el producto es el rey.
Los que compiten en las segundas estrategias (ser el más barato) son los Toyota. Aquellos que buscan dar una calidad aceptable a un precio bajo para lo que se ofrece. La mejor calidad/precio. En esta estrategia las economías de escala y el volumen de ventas son las reinas… aquello que te permite rebajar tus costes y entregar una mejor calidad a un precio más barato que tus competidores.

Luego hay otros fabricantes que pelean por un nicho de mercado. Por ejemplo Volvo que busca identificarse con la seguridad.

lunes, 6 de julio de 2015

B&H vs VALUE

En la comunidad que se está formando entre todos los blogueros y lectores se suele hablar de la estrategia B&H como si estuviese en contraste con la estrategia Value.

Hace un tiempo escribí un artículo sobre el B&H en el que exponía mi respeto por esa forma de inversión, pero alertaba –como siempre- de que en bolsa sólo puede ponerse el dinero que NO SE VA A NECESITAR EN EL FUTURO, ya que esa estrategia es muy dura psicológicamente y sospecho que hay mucha gente novata siguiéndola que tiene en mente comprar una casa en unos años o tener un par de hijos  ó… y que necesitará ese dinero dentro de un tiempo. Eso puede “romperle” y es un mensaje de peligro que lanzo continuamente.

Pero esa advertencia vale lo mismo para el B&H que para el Value. ¿Cuáles son las diferencias de ambas estrategias?. Debatamos un poquito sobre ambas.


1.- Definamos en primer lugar las dos estrategias:

Estrategia B&H: compras valores de alta rentabilidad por dividendo y no los vendes nunca.

¿Nunca?... bueno solamente en caso de que los fundamentales de la acción varíen sustancialmente como consecuencia de un cambio disruptivo de la tecnología ó del mercado que haga peligrar el futuro a largo plazo de la acción. Pero NO se vendería en caso de que la empresa atravesase un bache y cayese el beneficio o el dividendo. Ese sería un motivo para acumular más pensando que los directivos conseguirán a medio/largo plazo rescatar a la empresa y volver al crecimiento sostenido por encima de la inflación. Sería una época de “rebajas”.

El seguidor más representativo de esta estrategia diría que es Warren Buffet. Compra una acción y se sienta durante años y años en ella. Sus principales posiciones nunca cambian significativamente.

Estrategia Value: compras valores que consideras infravalorados y con un buen margen de seguridad. Cuando consideres que se aproximan a su valor real los vendes y rotas el importe a otros valores que estén infravalorados (siempre se encuentran).

Los fondos de inversión más exitosos son seguidores de esta estrategia: Paramés con su Bestinver, Magallanes, Metagestión, etc… también siguen esta línea de inversión –con notable éxito- los de la Organización de Consumidores y Usuarios que seguimos algunos.


2.- Parecidos:

Las dos estrategias son “siempre-alcistas”. Los dos están prácticamente invertidos permanentemente. Al menos los que las sigan de forma fiel. Así que efectivamente lo que afirmaba en mi anterior artículo sobre la dureza psicológica de la estrategia B&H realmente debería aplicarla a ambos tipos de inversión. Considero la renta fija/depósitos/liquidez como una forma de “protección” frente a una sobre-exposición a la bolsa. Pero eso debe aplicar a los dos tipos de estrategias.

miércoles, 1 de julio de 2015

PSICOLOGÍA Y BOLSA

Siempre he estado de acuerdo con la línea de pensamiento que afirma que las actitudes de cada persona frente a lo que les acontece, constituyen la diferencia fundamental entre la gente que tiene éxito en la vida y las que no lo tienen.

Un paso previo a esta línea de pensamiento es determinar qué es el éxito para cada persona. Para unos será tener dinero, para otros será tener amor, para otros dedicarse a la profesión que uno ama, para otros sacar adelante un proyecto empresarial, para otros ver crecer a sus hijos en un ambiente sano, etc… y para la mayoría será una mezcla equilibrada de todo lo anterior.

Pero sea cuál sea el éxito para cada uno, estoy firmemente convencido de que mucho más allá de la suerte, lo que es más determinante para alcanzar lo que uno se propone son las actitudes con las que afrontamos los avatares de la vida.

Y una de las formas más clásicas de tener una actitud que nos aleje de nuestras metas es echar la culpa a los demás, en lugar de analizar nuestro propio comportamiento ante lo que nos ocurre y pensar qué otras actitudes podemos tomar para superar las adversidades.

Sin embargo esta actitud de echar la culpa a los demás está tremendamente extendida en nuestro mundo.

Los chavales, ya desde pequeños sueles decir “he sacado un 7” ó “me han suspendido”. Pensadlo. Cuándo sacan una buena nota lo “han conseguido ellos”… es gracias a su esfuerzo. Cuándo sacan un suspenso “ha sido otro el que se lo ha puesto”… no ha sido por falta de esfuerzo. No se preguntan si han podido esforzarse más, no se preguntan si han hecho ejercicios de refuerzo, no se cuestionan lo que hicieron para tratar de resolver sus dudas… no… la culpa es del profesor que no se explicó bien.

En la empresa si se pierde cuota de mercado es culpa de la feroz competencia. Y si se gana cuota es mérito del equipo. Es igual que los niños con los exámenes. ¿Y qué hay del producto?. ¿Son los costes suficientemente bajos como competir en condiciones?. ¿Qué hay del plan de marketing?. ¿La fuerza de ventas es la adecuada?. ¿Hemos establecido una relación de confianza con nuestros clientes?. Igualito que los niños: “he sacado un 7” y “me han suspendido”.

domingo, 21 de junio de 2015

¿EL CUENTO DE LA LECHERA?

En los comentarios de la anterior entrada ponía una tabla en el que partiendo de dos datos (porcentaje de ahorro sobre el salario y rentabilidad por encima de la inflación) se obtenía año a año la cobertura de gastos que se lograba con la rentabilidad obtenido (que no incluye sólo dividendos). Esa cuenta suscitaba algo de debate.



Voy a desarrollarlo un poco expresando en primer lugar el funcionamiento de la misma para que todos puedan construirla.


1.- Funcionamiento de la tabla.

  • Primera comuna: número de año.
  • Segunda columna: salario neto anual ingresado en la unidad familiar.
  • Tercera columna: ahorro neto anual. Esta es la primera de las variables que hará que esta tabla no le valga a todo el mundo. En mi supuesto pondré una capacidad de ahorro del 30%, que es lo que puse en los comentarios de la anterior entrada.
  • Cuarta columna: capital al inicio del año.
  • Quinta columna: rendimiento obtenido en el año. Esta es la segunda de las variables. Yo he supuesto en este ejemplo un rendimiento por encima de la inflación del 8%. El rendimiento que he puesto es por tanto el 8% del capital inicial del año más el 8% de la mitad del ahorro de dicho año (he supuesto que el ahorro es más ó menos lineal en el año, que se invierte y que por tanto aproximadamente se saca el 8% de la mitad de dicho ahorro… ó el 4% del total).
  • Sexta columna: capital a final del año = capital inicial + ahorro del año + el rendimiento del año.
  • Séptima columna: cobertura de los gastos = (rendimiento obtenido en el año ) / (salario neto anual – ahorro neto anual)… ó lo que es lo mismo, es el porcentaje de los gastos de casa anuales que son cubiertos  por la revalorización de la cartera.
  • Octava columna: Meses = (rendimiento obtenido en el año ) / ((salario neto anual – ahorro neto anual)/12)… ó lo que es lo mismo, es el número de meses de los gastos de casa que son cubiertos por la revalorización de la cartera.



2.- Entradas de datos